Elegir correctamente el nombre de tu perro es una decisión importante que influye en su educación, comunicación y vínculo contigo. Será la palabra que usarás todos los días para llamarlo y educarlo. Por eso, el nombre debe ser corto y fácil de pronunciar. Lo ideal es que tenga una o dos sílabas.

Los perros reconocen mejor los sonidos claros. Las vocales abiertas como A u O ayudan mucho. También funcionan bien consonantes como D, K, P o R. Es importante evitar nombres que se parezcan a órdenes comunes. Tampoco conviene usar nombres muy repetidos en el parque. Esto puede generar confusión.

Si es un cachorro, espera unos días antes de decidir. Observa su carácter y su comportamiento. El nombre debe encajar con su personalidad. Una vez elegido, usa siempre el mismo nombre. No lo cambies ni uses apodos distintos. Esto facilita su aprendizaje.

Para enseñarle su nombre, empieza en un lugar tranquilo. Llámalo con un tono alegre. Cuando responda, prémialo. Repite el ejercicio varias veces al día. Hazlo en distintos lugares y situaciones.

Nunca regañes usando su nombre. Durante el aprendizaje, los premios ayudan mucho. Un snack refuerza el buen comportamiento. Así, el perro aprende más rápido y con entusiasmo.