La verbena de San Juan es una fiesta llena de alegría, ruido, petardos y hogueras. Para las personas es una celebración divertida, pero para nuestras mascotas, especialmente los perros, puede convertirse en una auténtica pesadilla. El fuerte sonido de los petardos y los fuegos artificiales provoca un gran miedo y estrés en ellos, debido a que su capacidad auditiva mucho más aguda que la nuestra. Los perros pueden escuchar hasta 60 kHz, mientras que nosotros solo llegamos a 20 kHz, por eso el ruido les afecta tanto.
Cuando las mascotas escuchan un petardo, su cuerpo libera hormonas del estrés y, al no tener tiempo de recuperarse entre explosiones, su miedo se multiplica. Este pánico puede llevarlos a huir, esconderse, temblar o incluso sufrir accidentes.
Para proteger a nuestras mascotas es importante prepararse con antelación. Implementar terapias de desensibilización, técnicas de modificación de conducta o, en algunos casos, medicación segura para reducir la ansiedad durante la verbena seria lo ideal. Además, es importante sacar a pasear al perro antes de que comiencen los ruidos, cerrar ventanas, bajar persianas y poner música suave para reducir el impacto del exterior.
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