El vínculo entre humanos y perros: una amistad milenaria

El perro es conocido como “el mejor amigo del hombre”. Sin embargo, esta relación no surgió de la noche a la mañana. De hecho, el vínculo entre humanos y perros se ha construido a lo largo de miles de años y sigue evolucionando hoy en día.

Un origen compartido en la prehistoria

Hace miles de años, durante el Paleolítico, humanos y lobos comenzaron a interactuar. Al principio, los lobos se acercaban a los campamentos humanos en busca de restos de comida. A cambio, los humanos se beneficiaban de su presencia, ya que actuaban como sistema de alerta y protección.

Con el tiempo, los lobos más tranquilos y sociables permanecieron cerca de los humanos. Como resultado, estos animales se adaptaron a la vida humana y dieron lugar a los primeros perros domesticados.

De la utilidad al vínculo emocional

Inicialmente, los perros ayudaban en la caza y la vigilancia. No obstante, esta relación fue más allá de la utilidad. Poco a poco, los perros se convirtieron en compañeros y miembros de la familia.

Por ejemplo, las pinturas rupestres y los enterramientos antiguos demuestran el respeto y el afecto que ya se les tenía.

Evolución y entendimiento mutuo

Otro aspecto clave es la coevolución. Es decir, humanos y perros evolucionaron juntos. Por este motivo, los perros pueden entender gestos humanos, como señalar con el dedo.

Además, cuando un humano y un perro se miran a los ojos, ambos liberan oxitocina. Esta hormona está relacionada con el apego y la confianza.

Una conexión que continúa creciendo

Hoy en día, los perros no son solo mascotas. También son perros guía, animales de terapia y compañeros fieles. En conclusión, una relación que comenzó por necesidad se ha transformado en una de las amistades más fuertes entre especies.